Vivienda LT-31

Autor del proyecto: (esfero) Esther Ferrer Román_ Categoría: Proyecto vivienda_Año: 2016_Localización: Valle del Hecho (Pirineo aragonés)_Promotor: Privado 

«Ahora que si me prestas atención, en lugar de hablar tanto, gatito, te contaré todas mis ideas sobre la casa del espejo. Primero ahí está el cuarto que se ve al otro lado del espejo y que es completamente igual a nuestro salón, solo que con todas las cosas dispuestas a la inversa… todas menos la parte que está justo del otro lado de la chimenea. ¡Ay como me gustaría ver ese rincón! Tengo tantas ganas de saber si también ahí encienden el fuego de invierno…en realidad, nosotros, desde aquí nunca podremos saberlo, salvo cuando nuestro fuego empieza a humear, porque entonces también sale humo del otro lado, en ese cuarto…pero eso puede ser solo un engaño para hacernos creer que también ellos tienen un fuego encendido ahí. Bueno, en todo caso, sus libros se parecen a los nuestros, pero tienen las palabras escritas al revés: y eso lo se porque una vez levanté uno de los nuestros al espejo y entonces los del otro cuarto me mostraron uno de los suyos. »

Alicia a través del espejo y lo que Alicia encontró allí. CARROLL,L. (2011,p.46)

Hay algo de Alicia en la pequeña casita del Valle del hecho. En ella las cosas se invierten, aquello que era sombra ahora pasa a ser luz, aquello que estaba cerrado ahora ofrece vistas al cielo y lo que antes era recto ahora se inclina para establecer nuevas líneas de comunicación. Y es que la pequeña casita en la calle Aire, de este precioso pueblo del Valle, talla en la sombra las antiguas huellas de su pasado. Cuando aún era establo, cuando aún no se reconocía como LT-31, la sombra era su característica principal, así lo es en todos los antiguos establos del norte peninsular; la necesidad de tranquilizar a las bestias imponía una espesura oscura en el interior de estas construcciones, al menos era así en su planta baja, en aquellas en las que un antiguo portón duplicaba su escala a favor de la dimensión de los animales.

Sin embargo las condiciones han cambiado, la sombra ahora necesita dejar paso a la luz, la habitabilidad impone nuevas características espaciales que delineen el nuevo uso del lugar. Pero el cambio que se propone se hace desde la historia y el respeto hacía esa masa de sombra, y es que en ella se dibuja las entradas que desde siempre han existido en el Valle. El Valle visto desde los ojos de un niño – desde los de Alicia, por ejemplo- seguro que tiene que ver con el gran volumen pesante, y sin embargo también flotante, de las grandes chimeneas del Valle. Desde dentro son un enorme cuerpo en el que la luz entra con cuidado, casi derramándose, su función era la de sacar los humos de la cocina, calentar el hogar, ser el corazón de la misma, pero seguro que también el lugar perfecto en el que esconderse, en el que mirar hacía arriba e imaginar la entrada de viejas hadas, la falda de una titán o la espada penetrante sobre aquellos gigantes de San Jorge. De cualquier modo no es su forma exterior la que interesa, sino sobre todo la interior, esas cualidades que están ligadas a la flotabilidad, a la ventilación y también a la entrada de luz.

Bocetos y maqueta vivienda LT-31

En el pequeño proyecto LT-31, las chimeneas son el objeto principal, son ellas las que captan la luz del exterior para introducirlas en el interior; su forma responde a las secciones de las chimeneas tradicionales y es así no sólo porque han aprendido de ellas, sino porque la luz, en estas formas -más cerradas en la parte superior y abiertas en la inferior- se potencia, las aristas se hacen mayores y las formas dibujadas delinean nuevas figuras en la sombra. Por otra parte ayudan a derramar la claridad, funcionando como una auténtica lámpara que trabaja con la luz de la misma forma que lo hace la campana de un flexo. Perforan el interior, como lo hacen aquellas pasadas, funcionando como una masa que levita y dibujando ahora un nuevo circuito por el que hacer fluir la claridad.

Las chimenas son de zinc negro, el material utilizado en la cubierta del monasterio alto de San Juan de la Peña, y son de este material justo porque potencian los colores de las tejas del gran faldón de la vivienda. Desde la calle perpendicular a Aire, el faldón es un plano inclinado que esconde toda la casa, su color aunque no es naranja, lo parece, el negro le da fuerza al tiempo que se separa conscientemente del gris de las chimeneas, y lo hace justamente por respeto a ellas ¿es lícito encontrarse con una construcción que siendo del siglo XXI, se confunda con aquellas tradicionales del siglo XVIII-XIX, por ejemplo la de la casa Mazo? ¿No nos sentiríamos engañados si una vez viendo las chimeneas pensásemos que son de un tiempo pasado y realmente son construidas hace dos días? El patrimonio merece respeto, y la copia no se lo da, sólo le hace un flaco favor.

Por otra parte el zinc tiene otras características, no sólo protege muy adecuadamente de las aguas, de las filtraciones, sino que también concentran el calor en invierno, calentando en cierto modo la casa del potente frio del valle.

La lacana es otro de los elementos característicos de la vivienda, no es extraña a la chimenea, de forma que la cubierta no se convierte en un muestrario de volúmenes, sino que su forma entabla relación con el objeto principal. La lacana introduce luz y ventilación al dormitorio. Desde ella se contempla el cielo, de la misma forma que se contempla desde la planta más baja de la vivienda, y es que la gran chimenea llega justo hasta esta planta, invitándonos a ser aquella niña del cuento, aquella Alicia curiosa, que atraída por la tenue luz que llega desde arriba, se sitúa justamente debajo de la chimenea para entonces ver en la noche un firmamento estrellado o, durante el día, el potente cielo azul del Valle. Es justo la mirada lo que revindica en cierto modo la lacana, y es que no es una simple ventana a cota de cubierta, sino el escondite perfecto desde el que mirar sin ser visto. Si subimos unos cuantos escalones del pequeño banco de madera que deambula por la casa, podemos entonces meter la cabeza en la lacana, tener la sensación de habitar aquella pequeña habitación en la que, de nuevo, Alicia, agigantada, se quedaba encerrada en aquel país de las maravillas. Una vez en la lacana podemos mirar a la pequeña plaza que hay delante de la vivienda, o a la fantástica calle “Medio” o al maravilloso torreón de la iglesia. Y es que el valle parece ahora ser accesible a los ojos, cosa que antes parecía imposible desde la impenetrable cubierta de aquel antiguo establo.

Hay un elemento más en el que quisiera pararme, le tengo especial cariño, se trata del mueble que se sitúa en la primera planta de la vivienda, y que como un nuevo eje de coordenadas, distribuye las maderas que hacen de suelo en la vivienda. Este mueble funciona como un elemento central que impide las vistas desde el exterior cuando se abre la puerta de entrada, es el que da intimidad a la casa, el que la hace más grande, ya que al impedir al ojo recorrer la casa de un solo vistazo incita al resto de los sentidos a imaginar, a pensar en como es aquello que no se ve, para más tarde descubrir como es. Su material es de acero galvanizado pulido hasta el extremo de ser un espejo, hasta ser aquel que toda casa tiene en su entrada, el espejo en el que nos reflejamos cuando salimos y en el que se duplican aquellos que entran, haciéndolos sentir siempre, en cierto modo, en compañía. Y es que quien entre en la vivienda LT-31 se topa con un espejo que forma parte de la materialidad de la vivienda, quizás en la cabeza de los chiquillos que habitan la casa no sea sino el espejo de aquella Alicia, que turbio, por el material que lo forma, pone en entredicho la nitidez de las cosas. Por la cara que da a la cocina- comedor es un asiento, el ideal para contemplar la luz que entra por la chimenea de la esquina.

Hay cientos de lecturas de la vivienda LT-31, y es así porque no es una casa al uso, porque está pensada desde la mirada de un niño, porque sus formas buscan convertirnos en aquella Alicia, que dejando lo inmediato a un lado, apuesta por un mundo de fantasía donde el espacio es el principal protagonista.