Intervención en La Rábida

La actuación se va a centrar en la zona límite entre marisma y zona con pendiente. Es en este lugar donde se encuentran los espacios caracterizados por falta de definición, se trata de una gran explanada sin embargo, el vacío no se hace presente debido a la constante presencia del mismo. Por eso la primera actuación que llevamos a cabo es la reforestación de pinos autóctonos de Huelva, la inclusión de un pinar a modo de cuadrícula administrado por el hombre.

Una vez creado el lleno, éste se talla. El vacío ahora se hace presente justo por la ausencia del mismo.

«Estaba entero y todas las cosas eran para mí naturales y confusas, estúpidas como el aire; creía verlo todo y no veía más que la corteza. Si alguna vez te convertieras en la mitad de ti mismo, muchacho, y te lo deseo, comprenderás cosas que se escapan a la normal inteligencia de los cerebros enteros. Habrás perdido la mitad de ti y del mundo, pero la mitad que quede será mil veces más profunda y valiosa y también tú querrás que todo este demediado y desgarrado a tu imagen.» Italo Calvino. El vizconde demediado, Madrid 1991


  • Año concurso: 2009
  • Autores: Esther Ferrer + Francisco Fernández

Encajar el espesor del paseo…

El paseo incita a la imaginación, y lo planteado en este concurso no es sino un paseo, un recorrido longitudinal con espesor suficiente como para contener paradas, lugares en los que mirar el Estero Domingo Rubio, sus reflejos, sus subidas y bajadas, su territorio híbrido. El proyecto ofrece una forma al límite, pero una forma cambiante, dependiente de las subidas y bajadas de marea, busca tensión, así se alarga hasta el agua, al tiempo que se separa de ella.

La plataforma a medida que se encaja en el interior deja paso a una masa de sombra y de palos finos y largos, los de las palmeras. Adentrarse en esta masa es como hacerlo en un desfile militar; los árboles los soldados, nuestro paso el que le da movimiento. Tallar en él es fácil, solo hace falta hacer un vacío en el lleno procurado

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